Relámpago y yo.

Me llamas, pero no por mi nombre, no entiendo esa palabra como muchas otras que me dices y nadie sabe explicarme el significado, pero no debe ser bueno, porque intento acercarme a ti, y te ríes y te vas corriendo alejándote de mi.

¿Y que es eso ? ¿un juego? Porque en casa a ese juego no jugamos. intento acercarme de nuevo y tus ojos reflejan algo feo, y te vuelves a reír , entonces me empujas y me haces caer y  todos ríen a mi alrededor, solo veo  bocas grandes que se acercan a mi como si me fueran a tragar.

No puedo llamar, no conozco el sonido de las palabras, entonces me enfado, y me enfado tanto, que te doy una patada de la rabia y caes al suelo, pero los demás no  ríen al verte caer, solo yo y los miro y me pregunto ¿porqué ahora no ríen?   pero sigo sin poder hablar, y es tal mi  dolor que me doy cabezazos contra la pared, hasta que comienza a doler y  grito y sigo gritando. Y  llega ella,  mi señorita, y la aparto de mi, porque no se si me llamara por mi nombre.

Y corro hacia mi refugio, mi rincón de los miedos, donde ya no escucho, y no dejo de moverme para que el aire sea mi escudo protector. Entonces llegas tu, y con toda la paciencia del mundo, me das amor y pones las palabras en mi boca, las que yo no puedo pronunciar y sobre todo me llamas por mi nombre, ese que tanto te gusta y que yo cuando lo escucho, se que estoy a salvo.

Tan solo quiero jugar, ser uno más y sentirme feliz,  como cuando estoy con mi caballo “relámpago”, el tampoco habla, pero con sus ojos  como yo, lo decimos todo, se nos nota cuando estamos contentos o triste. Y mientras galopo sobre su lomo blanco me siento el rey del mundo.

 

No etiquetes, no pongas marcas,  educa desde el respeto, para que en un futuro te respeten a ti y a los tuyos. 

Por cada libro vendido de Siente, sueña y ama, se donara un euro a Aftea ( Asociación de Familias Personas con TEA)

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Hoy las musas me dejaron este mensaje para ti

Esta noche vinieron a visitarme las musas, decían que traían un mensaje para mí, debía estar atenta, porque en segundos se desvanecerían. La que venía vestida de color verde esperanza me dijo, las personas deben cambiar, dejar de pensar en sí mismo y volver a pensar en los demás como un universo lleno de melodías , la segunda que venía vestida de color azul cielo su consejo fue, comunica a las personas a través de las palabras que vuelvan a soñar, nadie vive una vida sin sueños, y la tercera que venía vestida de negro  dijo, si no consigues que las personas calcen el zapato de otro, que alcancen sus sueños y escuchen su corazón, sin dejar de lado la razón, el mundo se convertirá en un lugar lúgubre, oscuro y sin vida.

Así pues te invito  a que te unas, sin dejar de ser tú mismo, que sigas soñando  eso te dará  libertad, y por último, mira a  tu alrededor, no todo el mundo tiene tu suerte,.

EL VALOR DE LAS PERSONAS SE MIDEN POR SUS ACTOS NO POR SUS POSESIONES

Marisol Gallardo

El rincón del olvido

Hoy después de siete años, decidí volver a escribir, desempolve mi vieja máquina, no había vuelto a escribir con ella, desde un mes antes de mi boda, me casé con 19 años con el hombre más maravilloso y bueno que jamás conocí hemos tenido tres hijos a los que adoro, creo que si existe la felicidad plena, se quedó a vivir con nosotros, en nuestro hogar.

Vivimos en una casa no muy grande, mi esposo, mis hijos y yo, se me olvidaba y nuestro perro, campeón (ese es su nombre) así decidieron llamarlo´ mis pequeños.  Se pasa el día al lado de chuchi, él es  mi segundo hijo son inseparables, creo que no podrían vivir el uno sin el otro, mi hija Luli ya pronto cumplirá los 6 años, qué mayor se me está haciendo y cómo cuida de sus hermanos, y el pequeño con tan solo año y medio  es un trasto, siempre sonriendo, qué más puedo pedir, un esposo que me quiere y tres hijos preciosos.

Hoy he decidido volver a escribir, porque necesito desahogarme, el miedo poco a poco se va apoderando de mí, corren rumores de guerra, en los corrillos de  los vecinos, no  se habla de otra cosa, ellos dicen que esto pinta mal , temo por mis hijos,  no dejo de pensar qué será de ellos si nos sucediera algo, no sé, creo que exageran, quien quiere una guerra, pero a veces pienso las palabras que siempre me decía mi madre “hija no existe la felicidad completa” tonterías pensaba yo.

10 de Marzo 1936

Ahora que los niños duermen, puedo volver a escribir , bendita máquina, el sonido de las teclas, me relaja, me sirve de desahogo, en estos momentos de tanta incertidumbre. Ayer hable con mi marido, no lo hice antes porque  no lo quería preocupar, bastante tiene él con su trabajo, pero la desazón y el miedo me pudo, le comente, lo que se escuchaba en la tienda, en la panadería…en todos lados, la guerra cada dia mas cerca  y que  incluso algunos vecinos  estaban pensando marcharse a Portugal y otros a Francia,  Su respuesta fue, anda mujer no te creas todos los chismes que la gente cuenta, no te preocupes que no sucederá nada pero; como no me quedé muy convencida escribí a mi hermano, trabaja de secretario dentro del gobierno  y espero impaciente su respuesta.

25 de Marzo de 1936

Hace días que recibí la carta de mi hermano, me dice que no me preocupe, pero que debo de estar alerta, que por Madrid anda la cosa muy revuelta,  que no cree que pase nada, y nos tendrá informados, que si fuese necesario llegado el momento, nos planteemos, irnos de Badajoz, que Portugal no sería seguro mejor seria ir a Francia. Se lo he dicho a mi esposo a la hora de la comida  y su contestación ha sido, tranquila que yo se cuidar de ti y los pequeños y ya verás como no pasa nada, ya no sé qué pensar, pero hoy tengo el corazón en un puño…no puedo evitar que caigan lágrimas sobre mis mejillas.

Se me acerca  chuchi casi sin hacer ruido,  se acababa de despertar, me ha mirado y con cuatro añitos me ha dicho, mamá no llores, que  campeón ya no cojea, cuanta ternura, lo siento sobre mis piernas y le digo, claro que no, es un perrito fuerte ¿verdad? casi tanto como tú sois los dos mis campeones, me mira sonríe, me besa en la mejilla y comienza a golpear las teclas de la máquina de escribir, sin parar de reír…  mira mamá yo también escribo (grita sin dejar de golpear las teclas de la vieja máquina), le acaricio su negro pelo y le susurro, pero qué bien escribes, seguro que serás un gran escritor.

Le digo que vaya   con campeón y despierte a sus hermanos, que iremos a dar un paseo y compraremos los bollitos de leche que les gustan tanto ,salió corriendo llamándolos a voces y con campeón detrás ladrando… pobre mío, solo espero que todo esto sea un bulo,  quiero que mis hijos crezcan en paz y en armonía, no en medio de una guerra, en la que solo habrá dolor y tragedia.

5 de julio de 1936

Llevo tiempo sin escribir, se  acabaran oxidando las teclas. La casa, los niños,  ocupan casi todo mi tiempo. Lo que me temía, la guerra estallara de un momento a otro,el miedo me puede, recibí hace dos días una carta de mi hermano, quiere que vayamos a Madrid, nos unamos a ellos y nos vayamos del país, le digo a mi esposo que lo más sensato es irnos, salir de España, somos jóvenes comenzaremos una nueva vida en otro lugar, que él por su trabajo  puede correr peligro, pero es muy testarudo y  dice que esté tranquila, “como puedo estar tranquila, con tres hijos y una guerra apunto de comenzar” pero cree que Badajoz es una ciudad pequeña y no pasara nada, solo en las grandes ciudades.

He decidido esperar, hasta que pase el verano y después Dios dirá, pero no pondré en peligro la vida de  mis hijos.

Marisol Gallardo

Evocación al escuchar “Claro de Luna”

Como el viento que acaricia tu pelo, la música acaricia mi alma. En esta noche donde apenas se ve la luna, vienen a mi mente miles de recuerdos, todos almacenados en un rincón de mi memoria, como pequeños retazo de momentos vividos, unos dulces y otros amargos.
Cierro los ojos y al escuchar “Claro de Luna” me pierdo en un laberinto lleno de emociones, busco la salida y al final del camino, allí, estoy yo. Me observo en la distancia, camino lentamente, es como si de un espejismo se tratara,cuando estoy frente a mí otro yo y casi rozo mi piel, en ese preciso instante, me despierto.

Y es entonces, cuando me dio cuenta, que solo fue el sueño de una noche de verano…

Dejando volar mis pensamientos

El color de un sueño.
La sonrisa en una nube.
El ocaso del sol.
El abismo en un tu mirada.
El susurro de un volcán.
El aleteo de las olas del mar.
Todo esto es lo que siento, cuando miras a través de mis ojos, me hablas sin palabras y me escuchas en el más absoluto de los silencios, por eso ahora en este preciso instante, antes que se esfume y se haga efímero, quiero decirte gracias por acompañarme en el camino de la vida, con tan solo quererme, como tu sabes hacerlo. Siente, sueña y ama

Marisol Gallardo