El rincón del olvido

Hoy después de siete años, decidí volver a escribir, desempolve mi vieja máquina, no había vuelto a escribir con ella, desde un mes antes de mi boda, me casé con 19 años con el hombre más maravilloso y bueno que jamás conocí hemos tenido tres hijos a los que adoro, creo que si existe la felicidad plena, se quedó a vivir con nosotros, en nuestro hogar.

Vivimos en una casa no muy grande, mi esposo, mis hijos y yo, se me olvidaba y nuestro perro, campeón (ese es su nombre) así decidieron llamarlo´ mis pequeños.  Se pasa el día al lado de chuchi, él es  mi segundo hijo son inseparables, creo que no podrían vivir el uno sin el otro, mi hija Luli ya pronto cumplirá los 6 años, qué mayor se me está haciendo y cómo cuida de sus hermanos, y el pequeño con tan solo año y medio  es un trasto, siempre sonriendo, qué más puedo pedir, un esposo que me quiere y tres hijos preciosos.

Hoy he decidido volver a escribir, porque necesito desahogarme, el miedo poco a poco se va apoderando de mí, corren rumores de guerra, en los corrillos de  los vecinos, no  se habla de otra cosa, ellos dicen que esto pinta mal , temo por mis hijos,  no dejo de pensar qué será de ellos si nos sucediera algo, no sé, creo que exageran, quien quiere una guerra, pero a veces pienso las palabras que siempre me decía mi madre “hija no existe la felicidad completa” tonterías pensaba yo.

10 de Marzo 1936

Ahora que los niños duermen, puedo volver a escribir , bendita máquina, el sonido de las teclas, me relaja, me sirve de desahogo, en estos momentos de tanta incertidumbre. Ayer hable con mi marido, no lo hice antes porque  no lo quería preocupar, bastante tiene él con su trabajo, pero la desazón y el miedo me pudo, le comente, lo que se escuchaba en la tienda, en la panadería…en todos lados, la guerra cada dia mas cerca  y que  incluso algunos vecinos  estaban pensando marcharse a Portugal y otros a Francia,  Su respuesta fue, anda mujer no te creas todos los chismes que la gente cuenta, no te preocupes que no sucederá nada pero; como no me quedé muy convencida escribí a mi hermano, trabaja de secretario dentro del gobierno  y espero impaciente su respuesta.

25 de Marzo de 1936

Hace días que recibí la carta de mi hermano, me dice que no me preocupe, pero que debo de estar alerta, que por Madrid anda la cosa muy revuelta,  que no cree que pase nada, y nos tendrá informados, que si fuese necesario llegado el momento, nos planteemos, irnos de Badajoz, que Portugal no sería seguro mejor seria ir a Francia. Se lo he dicho a mi esposo a la hora de la comida  y su contestación ha sido, tranquila que yo se cuidar de ti y los pequeños y ya verás como no pasa nada, ya no sé qué pensar, pero hoy tengo el corazón en un puño…no puedo evitar que caigan lágrimas sobre mis mejillas.

Se me acerca  chuchi casi sin hacer ruido,  se acababa de despertar, me ha mirado y con cuatro añitos me ha dicho, mamá no llores, que  campeón ya no cojea, cuanta ternura, lo siento sobre mis piernas y le digo, claro que no, es un perrito fuerte ¿verdad? casi tanto como tú sois los dos mis campeones, me mira sonríe, me besa en la mejilla y comienza a golpear las teclas de la máquina de escribir, sin parar de reír…  mira mamá yo también escribo (grita sin dejar de golpear las teclas de la vieja máquina), le acaricio su negro pelo y le susurro, pero qué bien escribes, seguro que serás un gran escritor.

Le digo que vaya   con campeón y despierte a sus hermanos, que iremos a dar un paseo y compraremos los bollitos de leche que les gustan tanto ,salió corriendo llamándolos a voces y con campeón detrás ladrando… pobre mío, solo espero que todo esto sea un bulo,  quiero que mis hijos crezcan en paz y en armonía, no en medio de una guerra, en la que solo habrá dolor y tragedia.

5 de julio de 1936

Llevo tiempo sin escribir, se  acabaran oxidando las teclas. La casa, los niños,  ocupan casi todo mi tiempo. Lo que me temía, la guerra estallara de un momento a otro,el miedo me puede, recibí hace dos días una carta de mi hermano, quiere que vayamos a Madrid, nos unamos a ellos y nos vayamos del país, le digo a mi esposo que lo más sensato es irnos, salir de España, somos jóvenes comenzaremos una nueva vida en otro lugar, que él por su trabajo  puede correr peligro, pero es muy testarudo y  dice que esté tranquila, “como puedo estar tranquila, con tres hijos y una guerra apunto de comenzar” pero cree que Badajoz es una ciudad pequeña y no pasara nada, solo en las grandes ciudades.

He decidido esperar, hasta que pase el verano y después Dios dirá, pero no pondré en peligro la vida de  mis hijos.

Marisol Gallardo